La categoría de ensayos in situ en La Serena aborda la verificación directa de las propiedades del terreno en su estado natural, un paso crítico dado los suelos granulares de origen fluvial y las terrazas marinas que caracterizan la conurbación costera. Estos controles permiten validar las hipótesis de diseño frente a la variabilidad estratigráfica local, siguiendo los lineamientos de la norma NCh 1516 para mecánica de suelos. Un pilar fundamental en esta etapa es la determinación de la compactación mediante el ensayo de densidad de campo (cono de arena), que mide directamente el peso unitario seco para contrastarlo con las especificaciones del proyecto.
Estas técnicas son obligatorias en la construcción de fundaciones para edificaciones en altura sobre dunas consolidadas, así como en la ejecución de terraplenes para la Ruta 5 Norte y plataformas logísticas en sectores de expansión urbana. La demanda también es intensiva en obras de pavimentación y en la instalación de estanques de almacenamiento, donde la integridad del suelo de apoyo es innegociable. Para una caracterización completa del macizo, los resultados del control de densidad se complementan con la verificación de la capacidad de soporte y los análisis de estabilidad de taludes en las quebradas activas de la región.